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Educación y Gobierno

Espero que el Gobierno de Rajoy no tarde demasiado en abordar un tema crucial para el futuro de nuestro país, que se ha ido dejando de lado y remendando con leyes inútiles. No es preciso argumentar que la educación se trata de un pilar fundamental para empezar a cambiar la sociedad desde abajo, que es donde, realmente, estamos a tiempo de actuar.

Nada se podrá conseguir en los colegios si la familia no se implica en hacer del niño o niña una persona con intereses, con cultura, con criterio propio; pero ese es un terreno donde no se puede legislar. Por ello, resulta tan importante emplear hasta el último esfuerzo en aquello que sí se puede cambiar desde el Estado: el sistema educativo.
Hay que hacer algo para que los profesores entiendan que sus alumnos deben estudiar para aprender, en lugar de para aprobar un examen; que se esfuercen en introducir en sus venas la curiosidad, las ganas de saber para vivir una vida más plena y más suya. Que el objetivo no es pasar de curso ni lograr un título con mejores o peores notas, sino llegar a ser hombres y mujeres cultos, coherentes, que no se dejen manejar por charlatanes ni titiriteros.

Si tanto queremos parecernos a la Unión, deberíamos empezar por los cimientos, por la construcción de ciudadanos que merezcan la pena. Ese es el objetivo. Eso sí es Europa.

Libros y madrugadas

Lo bueno de los libros es que sea la hora que sea, y pase lo que pase ahí fuera, siempre están ahí, dispuestos a conversar contigo :)

El jardín del vecino

Existe un proverbio árabe que dice: “Da al tonto mil inteligencias y solo querrá la suya”. No sé si tendrá algo que ver con la naturaleza del ser humano o solo con la de determinados individuos, pero cierto es que quienes más carencias acumulan, más orgullosos se sienten de sí mismos. Y, cuando no se inspecciona dentro, porque todo se intuye impecable, ¿qué es lo que se hace? Otear alrededor…
Lo explica muy bien un texto de Paulo Coelho que lleva por nombre “Contemplando el jardín ajeno” y que dice lo siguiente: “Comenzamos a plantar el jardín de nuestra vida y, cuando miramos al lado, reparamos en que el vecino está ahí, espiando. Él es incapaz de hacer nada, pero le gusta ofrecer ocurrencias disparatadas sobre cómo sembramos nuestras acciones, plantamos nuestros pensamientos, regamos nuestras conquistas”. Y, al menor despiste, ahí está el vecino, haciendo lo posible para que toda la calle se entere de que cometemos errores, que nuestro jardín tiene sus defectos. 
Pero quien mucho mira alrededor, poco trabaja en uno mismo… “El tonto al que le encanta ofrecernos opiniones disparatadas sobre nuestro jardín nunca cuida sus plantas”.

El efecto Pigmalión

Las expectativas positivas conducen, a menudo, a realidades favorables a la persona, del mismo modo que las negativas pueden lograr el efecto contrario.
La psicología bautiza a este fenómeno con el nombre de “efecto Pigmalión”, en honor al escultor homólogo cuya historia se recoge en la mitología griega. Según las Metamorfosis de Ovidio, Pigmalión llegó a enamorarse hasta tal punto de una de sus mujeres de piedra, que esta se convirtió en una persona de carne y hueso.

Los psicólogos Robert Rosenthal y Leonor Jacobson llevaron este planteamiento a las aulas, para comprobar hasta qué punto influía en el rendimiento académico de los alumnos. A primeros de curso, realizaron un test de inteligencia a todos los estudiantes y, sin mirar los resultados, seleccionaron al azar a un número de alumnos, cuyos nombres dieron al profesorado explicándoles que era de ellos de quienes mayor progreso se podía esperar.

Pasados ocho meses, el psicólogo regresó al centro para plantear, exactamente, el mismo test, y comprobó que los niños que se habían descrito al profesorado como niños de “gran porvenir” habían mejorado su coeficiente cuatro puntos por encima del resto de la clase. En palabras del propio Rosenthal: “Los niños se vuelven más listos cuando los profesores esperan que se vuelvan más listos”.

Quizás por eso el futuro de la educación radica, más que incrementar o recortar los gastos, en perseguir la formación de profesores que realmente sepan motivar y tratar a sus alumnos.


Análisis electoral

A día de hoy, todos los ciudadanos sabemos que el Partido Popular ha ganado por mayoría absoluta, y que el Partido Socialista ha sufrido la peor caída de su historia. Pero, ¿nos hemos parado a examinar todos los datos que nos ha brindado el escrutinio del 20-N?

Si la eficacia y coherencia del sistema electoral español ha sido fuente de debate en los últimos meses, los resultados del pasado domingo nos han dejado la prueba más reciente de que algo no va bien en nuestra democracia. ¿Cómo se explica, si no, que un partido con menos votos que otro, triplique a este en número de escaños? Es el caso de CiU, que ha obtenido 16 congresistas, mientras que UPyD -con 125.979 votos más- se ha tenido que conformar con 5. ¿Por qué el voto de unos ciudadanos vale más que el de otros, si la democracia se asienta en la igualdad? Hablamos de 11 escaños más, ¡teniendo 125.000 votos menos! Así es cómo funciona la ley D’Hondt aplicada a las circunscripciones provinciales…

Otro dato que llama la atención es el tremendo crecimiento de los partidos pequeños. Si realmente todos los votos se contabilizaran igual, partidos como Equo, PACMA, Escaños en Blanco, P.A. o PxC, obtendrían uno o dos escaños. Ello supondría que los representantes de los cientos de miles de ciudadanos que les han votado no quedarían excluidos de las Cámaras, como está ocurriendo actualmente. Solo así hablaríamos de un Congreso y un Senado de todos.



Partido Popular y Partido Socialista pierden votos en Zamora


Un dato que apenas ha salido a relucir tras las últimas Generales es que el Partido Popular, pese a ganar por mayoría absoluta en el conjunto nacional, ha perdido más de 400 votos -con respecto a las elecciones de 2008- en la circunscripción zamorana.

Muy probablemente éstos se encuentren, junto con los más de 22.000 que ha dejado de contabilizar el Partido Socialista, engrosando las cifras de partidos pequeños, o bien en los números de la abstención.




Destaca, sobre todo, el crecimiento de Izquierda Unida (que ha doblado los resultados de 2008, pasando de 3.002 a 6.123 papeletas) y el formidable subidón de Unión Progreso y Democracia, partido que ha cuadriplicado el producto de 2008, al aumentar de 1.234 a 4.618 votos.

El resto de partidos que se han presentado en Zamora tienen imposible el acceso a la pugna por uno de los escaños, a menos que se modifique la ley electoral y cambie el sistema de circunscripciones provinciales. Mientras tanto, son y serán un perfecto indicador del sentir de muchos ciudadanos, que muestran claramente su postura ante temas como el maltrato animal y las corridas de toros (PACMA), el actual sistema electoral y parlamentario (Escaños en Blanco), la autonomía del País Leonés (PREPAL), la realidad del mundo presente (PUM+J) o el actual sistema financiero (ANTICAPITALISTAS).

*Fuente de las imágenes: Ministerio del Interior. Gobierno de España.

20-N

La fecha más nombrada en los últimos meses es la misma que marcó el destino del país hace ahora 36 años. Con la muerte de Franco, aquella noche de noviembre, se abrió un lento camino hacia la democracia que muchos de los españoles que el domingo se encontrarán con las urnas, han vivido en primera persona.

El fugaz Gobierno de Arias Navarro; la elección de Adolfo Suárez y su papel trascendental en la transición hacia una España plural y abierta al cambio; la redacción de una nueva Constitución y el desarrollo de un modelo territorial descentralizado, basado en las autonomías; la legalización de partidos, como el Partido Comunista y el nacimiento de otros, como la Unión de Centro Democrático o Alianza Popular, germen del actual Partido Popular; las primeras elecciones democráticas celebradas después de más de cuarenta años… Un paso tras otro hacia una realidad anhelada por tantos durante décadas.

Pero, de regreso al presente, me pregunto si aquellas personas que votaron por primera vez tras la muerte de Franco se imaginaban que años más tarde, en este nuevo 20-N, España iba a estar como está. Si, cuando soñaban con la democracia, pensaban en un modelo en el que el juego se disputaba solo entre dos (la prueba más clara la tuvimos en el debate de hace un par de lunes), en un resultado final de casi cinco millones de parados, en una España de enchufe y pandereta...

Gala Placidia

Hoy quiero dedicar este espacio a mi mujer favorita de la Antigüedad. No, no es Cleopatra. Su nombre es Gala Placidia y, aunque el mundo apenas se haya hecho eco de su historia, vivió la que hoy denominaríamos “una auténtica vida de película”.

Hija de Teodosio I el Grande, último emperador que mantuvo unido el mundo romano, conoció e hizo suyos los privilegios propios de su rango, hasta el año en que cumplió la veintena. Fue entonces cuando Alarico, rey de los visigodos, saqueó Roma y se llevó a la joven como auténtico trofeo.

De vuelta en su reino, concertó el matrimonio entre Gala y su hijo Ataulfo, con la esperanza de unir las patrias de ambos en un único imperio. Sin embargo, lo que se planeó como una unión de conveniencia acabó siendo toda una expresión de amor, pues cuando los dos jóvenes se conocieron, se enamoraron perdidamente.

Tras la boda en la ciudad de Narbo, se instalaron en Barcino (actual Barcelona), donde nació su único hijo, que recibió el nombre de Teodosio en honor a su abuelo romano. Este niño, por cuyas venas corría sangre bárbara y romana, encarnó la esperanza de fundir la grandiosa Roma con el pujante reino godo.

Pero la felicidad duraría poco, ya que Ataulfo fue asesinado en medio de una serie de conjuras, y su mujer condenada a un calvario de humillaciones públicas. El bebé murió, y el nuevo rey de los godos, Walia, se enriqueció negociando la devolución de Gala a su Roma natal, donde se vió obligada a empezar su vida prácticamente desde cero. Se convirtió en esposa y madre de emperadores y consagró el resto de sus días a vivir según la filosofía cristiana, a la que siempre había sido leal.

Gala murió con más de 70 años -toda una barbaridad para la época- y fue enterrada en Rávena, donde la leyenda asegura que descansa junto a la persona que le enseñó el sentido de la felicidad, lejos de los lujos y los caprichos de la Corte. No es necesario decir su nombre, ¿verdad?

Estatua de Ataulfo en la Plaza de Oriente de Madrid

Un lluvioso día de cumpleaños


Lo primero que ví cuando levanté la persiana fue la lluvia a través del cristal. Sin embargo en mi recién estrenado cielo de los veinticinco, como en la canción de Springsteen, no existía ni una sola nube.

En un momento en el que todos los detalles de la vida pasan casi obligatoriamente por Facebook, Tuenti o WhatsApp, decidí borrar mi fecha de cumpleaños de las redes sociales y he podido recibir el cariño de las personas que me quieren de verdad, que me hace infinitamente más ilusión que las ciento y pico felicitaciones en el tablón de internet.

Tengo una familia que me encanta; pocos AMIGOS con mayúsculas, pero de verdad; un trabajo en el que sentirme realizada; y lo más importante: he encontrado a la persona con la que quiero pasar el resto de mis cumpleaños, porque sólo con él encuentro la plenitud cada día que nace y que termina, sea de cumpleaños o no.

Puedo decir bien alto y sin miedo a equivocarme que, cada día que pasa, estoy más enamorada. Que tus pequeños defectos no son nada si los comparo con todo lo que me aportas, con todo lo que me haces crecer, con todo lo que TE QUIERO.

Decididamente, el mejor regalo de todos los que podría recibir ya me lo habéis dado. Es celebrarlo sabiendo que os tengo a VOSOTROS.

Sabiendo que te tengo a tí.



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I´m waitin´, waitin´ on a sunny day
Gonna chase the clouds away
Waitin´ on a sunny day

Without you, I´m workin´ with the rain fallin´ down
I´m half a party in a one dog town
I need you to chase these blues away
Without you, I´m a drummer girl that can´t keep a beat
An ice cream truck on a deserted street
I hope that you´re coming to stay

I´m waitin´, waitin´ on a sunny day
Gonna chase the clouds away
Waitin´ on a sunny day

La España que hemos heredado

El otro día, en la red social de un amigo, leí una frase que me resultó simpática, a pesar de que el trasfondo encierra la triste realidad. Decía lo siguiente: “En España los licenciados solo tenemos tres salidas: por tierra, por mar o por aire”. Y si eso es aplicable al conjunto de España en general, no les cuento en el caso de Zamora en particular…

Hasta hace unos años, estudiar una carrera significaba asegurarse el porvenir con una buena paga y una vida digna. A día de hoy, sin embargo, los papeles se invierten. Las plantillas de hamburgueserías, pizzerías, supermercados y cafeterías empiezan a llenarse de jóvenes ingenieros, historiadores, biólogos, abogados… que, cansados de no encontrar empleo en su campo, no les ha quedado otra que conformarse con lo que hay. Porque, más allá del enchufe y de la lotería, esto es lo único que hay.

En la España que hemos heredado los jóvenes del presente, los veinteañeros licenciados tenemos que trabajar (si tenemos la fortuna) a la vez que sacamos másteres y posgrados y, si es posible, preparamos una oposición. El futuro, incierto; los sueños, claros: poder vivir de nuestra profesión, no conformarnos con lo que no merecemos.

La respuesta no es: “no se puede”, sino: “me está costando, estoy en ello”.